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Día Mundial del Malbec

Cada año, el 17 de abril, Argentina y el mundo celebran el Día Mundial del Malbec, una iniciativa global creada por Wines of Argentina para posicionar al Malbec argentino como uno de los vinos más destacados del mundo y celebrar el éxito de la industria vitivinícola nacional. La celebración cuenta con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), en el marco del Plan Estratégico Vitivinícola Argentina 2020.

Celebrado por primera vez el 17 de abril de 2011, el Día Mundial del Malbec se ha consolidado como un evento de referencia en la promoción global del vino y forma parte hoy del calendario internacional de celebraciones culturales y comerciales. Cada año, a lo largo del mes de abril, Wines of Argentina coordina una variada agenda de actividades en los principales mercados del mundo, complementada por eventos organizados por las representaciones argentinas en el exterior e iniciativas independientes.

¿Por qué el 17 de abril?

La fecha conmemora un momento clave en la historia vitivinícola argentina. El 17 de abril de 1853, el agrónomo francés Michel Aimé Pouget —comisionado por el estadista Domingo Faustino Sarmiento— presentó ante la Legislatura Provincial de Mendoza un proyecto para establecer una Quinta Normal y Escuela de Agricultura. Fue a través de esta iniciativa que el Malbec llegó por primera vez a la Argentina, introduciendo nuevas variedades de uva con el objetivo de potenciar la industria vitivinícola nacional. El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes el 6 de septiembre de ese mismo año.

Para Wines of Argentina, el 17 de abril representa no solo un símbolo de la transformación de la industria vitivinícola argentina, sino también el punto de partida del desarrollo de una uva que se convertiría en emblema del país a nivel mundial.

Argentina y el Malbec: una historia emblemática

Originaria del suroeste de Francia —donde se cultiva desde la época del Imperio Romano bajo la denominación "Cahors"— la variedad Malbec llegó a la Argentina casi en el olvido, tras la devastación causada por la plaga de filoxera a fines del siglo XIX. En suelo argentino encontró una nueva vida. Adaptándose a los diversos terroirs de las regiones vitivinícolas del país, se desarrolló con resultados incluso superiores a los de su región de origen, convirtiéndose en la uva insignia de Argentina y en un caso emblemático de asociación directa entre un país y una variedad.

Hoy, Argentina es el principal productor mundial de Malbec. Con más de 109.000 acres bajo cultivo, el Malbec representa el 38,6% del total de variedades tintas y el 22,4% de la superficie cultivada total del país; desde el año 2000, su superficie ha crecido un 171%. Argentina cuenta además con una Denominación de Origen Controlada (DOC) para el Malbec en determinadas regiones, siendo el Malbec Luján de Cuyo la primera Denominación de Origen de América.

Fue gracias al impulso de la industria vitivinícola argentina que el Malbec reveló su verdadero potencial: su versatilidad, elegancia y opulencia, convirtiéndose en el centro de las innovaciones más audaces de la escena vitivinícola mundial en las últimas dos décadas.

 

 

Fecha de actualización: 16/03/2026